El calor extremo y su efecto en las poblaciones, particularmente en aquellas que son vulnerables y pobres, pasó a primer plano en las discusiones de diversas ciudades y condados de Estados Unidos. En los últimos años, hemos visto el surgimiento de nuevos roles dentro de los gobiernos locales a cargo de este tema, como por ejemplo, los Chief Heat Officer-CHO o título similar, quienes sensibilizan a los ciudadanos, realizan campañas de información sobre el calor extremo y supervisan que las medidas municipales den respuesta al problema. El calor mata a más estadounidenses que cualquier otro fenómeno relacionado con el clima.


















