David Brouillette: abusador, soldado, agente de ICE y asesino | Molino Informativo

David Brouillette: abusador, soldado, agente de ICE y asesino

by | Ago 7, 2026 | Comunidades, Reciente

El 13 de julio de 2026 no fue la primera vez que David Brouillette apuntó su pistola directamente a un civil. Según su ex-esposa, Ashley Brouillette, lo había hecho por lo menos una vez antes varios años atrás. Aquella vez, ella estuvo al otro lado del cañón. 

Después de una pelea con su entonces esposo, relató Ashley a NPR: “Me metí a la ducha y él entró con una pistola y me apuntó y me dijo que me iba a volar la tapa de los sesos por toda la bañera”.

Esta vez fue diferente. Esta vez tenía puesta una insignia gubernamental. Esta vez sí apretó el gatillo.

Brouillette sacó el cuerpo de Joan Sebastián Durán Guerrero del auto en donde le había disparado mientras que su hija pequeña lloraba en el asiento trasero. Eso también era una situación familiar para él: según documentos de la corte y testimonios de sus ex-esposas, sus propias hijas habían sido víctimas frecuentes de su violencia.

Joan Sebastián Durán Guerrero, asesinado por el agente de ICE David Brouillette. Fotografía: redes sociales.

“Si me preguntas si creo que David Brouillette tiene la capacidad para este nivel de violencia extrema, mi respuesta es absolutamente sí,” aseguró Lucinda Brouillette, la segunda ex-esposa del agente, en una declaración al Portland Press Herald. “Por mucho tiempo, he temido que su indignación, agresión y comportamiento intensificado en algún momento resultaría en violencia severa y fatal, y frecuentemente creí yo sería la perjudicada”. 

En los días siguientes al asesinato de Durán Guerrero, varias personas que conocen a Brouillette han hablado con los medios, incluyendo dos ex-esposas, una hija, un amigo de la escuela, un pariente anónimo y un ex-colega. Sus testimonios retratan la imagen de un hombre volátil, inestable y violento. 

Desde su niñez, Brouillette quiso ser un agente policial. En la escuela secundaria, era miembro del JROTC (Junior Reserve Officers’ Training Corps o Cuerpo de Entrenamiento de Jóvenes Oficiales de Reserva ), un programa militar para jóvenes. Deseó alistarse en las fuerzas armadas, pero no pudo debido a su trastorno bipolar, según un familiar anónimo. El reclutador le dijo que debía parar de tomar sus medicamentos y tratar de enrolarse el año siguiente. Brouillette siguió su consejo y pudo unirse a la Guardia Nacional en Maine.

Cuando estaba en el proceso de divorciarse del agente de ICE Brouillette debido a su abuso, Ashley alega que trató de advertirle a la Guardia Nacional sobre su comportamiento, pero sintió que no tomaron su aviso seriamente. Las dos ex-esposas de Brouillette que han hablado públicamente dijeron que reportaron su abuso a varias agencias, incluyendo la corte familiar, la policía, el Servicio de Protección al Menor y el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Sin embargo, Brouillette logró tener una carrera larga, trabajando en distintos puestos en las fuerzas armadas y los cuerpos policiales. Además de su tiempo con la Guardia Nacional, Brouillette sirvió como un coleccionista de inteligencia humana en el Ejército de los Estados Unidos, un guardia en Centro Correccional de Maine, un agente del Departamento Policial de Togus en el Departamento de Asuntos Veteranos, y por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Maine. Cuando estuvo en el ejército, fue desplegado a Afganistán desde mayo del 2012 hasta febrero de 2013.

“Afghanistan lo destruyó, lo entrenaron para ser un monstruo matador, una máquina. Tomaron a alguien con una enfermedad mental extrema y lo volvieron en una máquina de matanza”, contó uno de sus parientes a la agencia informativa Associated Press. Sin embargo, Ashley alega que su comportamiento abusivo comenzó mucho antes de su despliegue.

Las matanzas de Joan Sebastián Durán Guerrero en Maine y Lorenzo Salgado Araujo en Houston ocurrieron en un periodo de seis días, atrayendo la atención al asunto del entrenamiento y la revisión de antecedentes para los más de 10,000 nuevos agentes de ICE. Un reporte del Washington Examiner reveló que los nuevos agentes no tienen sus antecedentes revisados con suficiente cuidado y no reciben entrenamiento adecuado. 

David Brouillette, señalado por familiares y amigos como una persona sumamente violenta. Fotografía: redes sociales.

Los alegatos sobre David Brouillette han causado preocupación entre legisladores demócratas que están pidiendo más entrenamiento para agentes de ICE y más supervisión sobre las operaciones de la agencia. Sin embargo, la carrera policial de Brouillette empezó mucho antes de que fuera agente de ICE y los reportes de su temperamento violento y su enfermedad mental empezaron mucho antes de este cargo reciente.

Una y otra vez, los departamentos militares y policiales de nivel federal y del estado, o ignoraron la evidencia sobre los abusos y el carácter de Brouillette o decidieron no investigar los antecedentes de un empleado gubernamental armado. Las cifras sobre la violencia policial, reportes sobre el encubrimiento de crímenes de guerra al extranjero y la prevalencia del abuso de presos por guardias hacen aparecer que personas como Brouillard no son anomalías en las fuerzas armadas en EU.

Para la mayoría del electorado estadounidense, no es suficiente reformar a ICE. Una encuesta elaborada por YouGov encontró que hasta 50% de votantes desean abolir a ICE. Entre demócratas, este número sube a 78%.  

Mientras tanto, la administración del Presidente Donald Trump no parece tener intención de modificar su métodos de operación de ICE. Aunque el Departamento de Seguridad Nacional prohibió brevemente las paradas vehiculares por agentes de ICE después del asesinato de Durán Guerrero, Trump permitió que continúen. En su cuenta de Truth Social, el presidente escribió, “No podemos ceder en una de las herramientas más importantes y eficaces de ICE para luchar contra el crimen: ¡LA DETENCIÓN DEL TRÁFICO!”

Para algunos residentes de Biddeford, Maine, la ciudad donde vivía Durán Guerrero, Trump lo tiene al revés: fueron los agentes de ICE los que trajeron el crimen a su hogar. 

Un empresario local le dijo al Portland Press Herald, “Es tranquilo aquí. No hay pandillas o violencia y ahora pasó esto.”